La capital de Polonia, Varsovia, es un importante centro cultural, político y económico. Esto se refleja en su diseño y arquitectura, que han adoptado plenamente los valores de la Nueva Bauhaus Europea .
Proyectos como el Concepto FOLK en Varsovia, tienen por objeto revitalizar la arquitectura de la ciudad con la mente puesta en el futuro. FOLK, ganador del Premio Estrellas Emergentes de la Nueva Bauhaus Europea 2022, insufla nueva vida a antiguos establos y graneros, readaptándolos para satisfacer las necesidades actuales pero preservando sus rasgos característicos. Muchos espacios urbanos habitables innovadores se han construido teniendo presente el diseño moderno y sostenible, por ejemplo, el Zlota 44, un rascacielos con cubiertas diseñadas para recoger el agua de lluvia. Este proceso de regeneración se está democratizando a través de iniciativas como ReStore, una tienda sin ánimo de lucro que ofrece muebles y materiales sostenibles nuevos y usados.
Es imposible ignorar estas transformaciones de Varsovia. Visita la legendaria fábrica de vodka Koneser y admira sus antiguas características mientras exploras espacios comerciales, bares, restaurantes, hoteles y mucho más. La fábrica Norblin es otro exitoso proyecto de renovación urbana que debes visitar, especialmente por su museo, el BioBazar, la ArtBox Experience y la Food Town que ofrece veintitrés conceptos gastronómicos de todo el mundo.
Situada en la región de Silesia, Katowice, antiguo corazón industrial de Polonia, ha adoptado plenamente los valores de la Nueva Bauhaus Europea . La historia de la ciudad se entrelaza con la de su mina de carbón, un pasado que Katowice ha utilizado para transformarse en una ciudad sostenible del futuro. Con la ayuda financiera de la UE, el proyecto MOLOC ha transformado la mina en un centro cultural, que hoy alberga el Spodek Arena, la Orquesta Sinfónica Nacional de Polonia, el Centro Internacional de Congresos y el Museo de Silesia.
Además de por su industria del carbón, la ciudad es conocida por su arquitectura de metal y vidrio. Sus edificios tienen una fuerte influencia de la arquitectura posindustrial, con rasgos modernistas o art nouveau. La fachada con relieve de los grandes almacenes Skarbek, la rotonda central de la ciudad y el edificio Superjednostka son espectaculares ejemplos de cómo los materiales duraderos, reciclables y adaptables desempeñan un papel fundamental a la hora de crear diseños únicos.
El vínculo de Katowice con el pasado ofrece algunas experiencias únicas a los visitantes. La fábrica de porcelana de Giesche y sus instalaciones albergan hoy conciertos y otros eventos, y el antiguo barrio de trabajadores de Nikiszowiec, con algunos ejemplos únicos de arquitectura de principios del siglo XX, es ahora un centro cultural y social.
También puedes visitar el Museo Śląskie, un espacio de diálogo entre el pasado y el presente, o explorar el Parque silesiano, uno de los mayores espacios verdes de la Alta Silesia. Cuando hayas terminado tu visita, relájate y disfruta de los bares y clubes de la calle Mariacka.
Praga es un regalo que sigue ofreciéndose al visitante, especialmente en lo que se refiere a su arquitectura y su enfoque de modernización arquitectónica sostenible. La ciudad promueve diferentes iniciativas basadas en los principales valores de la Nueva Bauhaus Europea . Praga es una de las ciudades al frente de la iniciativa CrAFt, que tiene por objeto hallar modelos que permitan la transición de las ciudades hacia la neutralidad climática de manera inclusiva, sostenible y bella. Alberga también el proyecto Reclaim Žižkov ganador del premio Estrellas Emergentes de la Nueva Bauhaus Europea, cuyo objetivo es ayudar a este histórico barrio de clase trabajadora a mantener su esencia frente al aburguesamiento.
Si buscas experimentar los diferentes aspectos de una ciudad en transición, visita el barrio de Holešovice, en el que la inclusión sin fisuras de tiendas, cafés y galerías ha dado lugar a una reinvención sorprendente y atractiva de este barrio tan variopinto, o acércate a la Casa danzante, un raro ejemplo de deconstructivismo inspirado en el modernismo, o la Torre de Televisión Žižkov, que para algunos es uno de los edificios más feos, pero más fascinantes, del mundo.
Vayas donde vayas, no pierdas la oportunidad de visitar la Torre de Observación de Petřín o el Parque Letná, donde podrás tomar una copa y admirar las impresionantes vistas de la ciudad. Y si no te basta, explora el vibrante muelle de Rašínovo nábřeží y todo lo que ofrece en cualquier momento del año.
Este pequeño puerto de la región sudoriental de Malta se convirtió en protagonista en toda Europa al albergar en 2015 el Festival de la Canción de Eurovisión. Aunque sus astilleros y el Gran Puerto han desempeñado un papel fundamental en la historia del país, Marsa trata ahora de desafiar el declive de la zona. Está adoptando plenamente el espíritu de la Nueva Bauhaus Europea mediante transformaciones arquitectónicas sostenibles e inclusivas.
La ciudad acoge el proyecto «Malta como una ciudad para caminar», que tiene por objeto transformar el sistema de drenaje de lluvias del país, que rara vez se utiliza, en vías peatonales. Al rediseñar la movilidad urbana, el proyecto quiere hacer que la vida de los residentes sea más agradable y sostenible.
En 2022, la ciudad fue designada Capital Cultural de Malta, un reconocimiento del potencial de este pequeño pero dinámico centro urbano, y una llamada a redescubrir esta importante ciudad histórica marcada por los vestigios de sus astilleros y su actividad industrial.
Prepárate para una auténtica búsqueda del tesoro mientras estás en Marsa. Puedes visitar el Museo Postal de Malta y aprender cómo Malta, en mitad del mar Mediterráneo, se las ha arreglado para estar al tanto de todo. Echa también un vistazo al hipódromo de Marsa, construido en 1868, o date un relajante paseo por el puerto deportivo.