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A young person moving in to a new house © Monkey Business Images/Canva, 2023

¿Qué significa tener un «hogar» para los jóvenes europeos?

Última actualización Martes, 20/06/2023

<p>Probablemente hayas oído decir que «el hogar no es un lugar, es un sentimiento». Sin embargo, es probable que los últimos datos sobre la juventud y las condiciones de alojamiento de Eurostat, la oficina estadística de la Unión Europea, hagan que los jóvenes europeos sientan desasosiego frente su futuro. Analicemos la situación actual del mercado de la vivienda a la que se enfrentan los jóvenes.</p>

¿Cuál es la situación?

Una vivienda digna es una condición esencial para cumplir las aspiraciones personales vitales y poder disfrutar de garantías sociales y económicas. Sin embargo, los últimos datos de Eurostat muestran que la calidad de la vivienda para algunos jóvenes europeos no se ajusta a estos requisitos.  

En efecto, el panorama podría ser más esperanzador: unos precios inasequibles, unas viviendas superocupadas y una grave privación habitacional siguen siendo motivo de preocupación. 

Según los últimos datos disponibles correspondientes a 2020, casi el 28 % de los jóvenes (de entre 15 y 29 años) de la UE vivían en alojamientos hacinados. Esta cifra aumentó un 1,5 % en comparación con el año anterior y era, en efecto, más elevada para los jóvenes que para la población en general.

El aumento vertiginoso del precio de la vivienda también afecta a los jóvenes y supone una pesada carga cuando representa, o supera, el 40 % de la renta disponible de un hogar. Si bien el porcentaje de jóvenes afectados por estos precios extremadamente elevados es similar al que afecta a la población en general, existe una diferencia notable entre los jóvenes que están en riesgo de pobreza y los que no lo están. Entre los que se encuentran en riesgo de pobreza, la tasa de sobrecarga del coste de la vivienda afecta al 40,8 % de los jóvenes.

¿Cuáles son los problemas?

Si bien existen diferencias en función de la edad (la media de 2021 era de 26,4 años) y del género (las mujeres salen de casa antes que los hombres), los jóvenes que deciden abandonar el hogar familiar y comenzar una vida de forma independiente se enfrentan a una falta de acceso real a una vivienda asequible y digna, que amenaza sus planes de emancipación. 

Además, debido a la pandemia han empeorado las perspectivas para los jóvenes en cuanto a la vivienda y las oportunidades de empleo. Atrapados en una situación precaria, la inseguridad habitacional afecta a los trabajadores jóvenes inactivos y a los desempleados. 

Si bien el desempleo y unos precios de la vivienda desproporcionados siguen siendo unos problemas graves, se observa otro fenómeno que bloquea las aspiraciones de independencia de los jóvenes. Los jóvenes, que tienden a desplazarse a grandes ciudades en busca de oportunidades para su desarrollo personal y profesional, se ven obligados a competir también con el mercado cada vez mayor de alquileres de corta duración para el turismo. 

No es de extrañar que la situación de la vivienda esté afectando gravemente la salud mental de los jóvenes, como se menciona en un artículo EURACTIV.

Otra consecuencia menos obvia es el efecto de la actual crisis en el sector cultural. Los creadores y artistas jóvenes se ven obligados a abandonar las ciudades debido al constante incremento del precio de la vivienda. En las ciudades de toda Europa la oferta cultural está en declive, ya que los artistas se ven privados de las oportunidades adecuadas. 
 

 

Eurodesk Brussels Link entrevistó a Nikolina y Sabri de ESN, que hablaron de los problemas a los que se enfrentan los jóvenes a la hora de buscar alojamiento y de cómo resolverlos. 

¿Qué se puede hacer?

Si bien no existe una solución sencilla ni rápida para ayudar a los jóvenes a acceder al mercado de la vivienda, algunos comentaristas abogan por aumentar la oferta de vivienda social, es decir, alojamientos construidos por las autoridades públicas u organizaciones sin ánimo de lucro, cuyo precio es, por tanto, inferior al de la vivienda en el mercado privado. 

También es importante garantizar que los jóvenes tengan acceso al mercado laboral para que puedan desarrollar su potencial y aprovechar al máximo sus capacidades con unas condiciones de trabajo dignas y gratificantes, incluido, entre otras cosas, un salario digno, como se indica en el objetivo n.º 7 de la Estrategia de la UE para la Juventud.

La UE también ha alcanzado recientemente un acuerdo sobre nuevas normas para unos salarios mínimos adecuados en la UE, del que es de esperar que beneficie a los jóvenes en su incorporación al mercado laboral y los ayude a acceder a una vivienda digna. Aún queda mucho por hacer para garantizar que los jóvenes disfruten de esta accesibilidad, pero el acuerdo alcanzado es un paso en la dirección correcta.