Brno es uno de los epicentros del mundo literario. Bohumil Hrabal y Milan Kundera, dos de los autores checos más famosos nacieron en esta ciudad. Una vez al año, la prestigiosa editorial Větrné Mlýny organiza el Mes de Lectura de Autor, el mayor festival literario de Europa Central. Con su cautivadora arquitectura neorrenacentista y sus castillos de cuento, seguro que Brno capta tu atención. Brno también es una de las cinco ciudades europeas que acogen las colonias Werkbund. Se trata de conjuntos de viviendas pioneras de arquitectura modernista construidas entre 1927 y 1932, cuyo objetivo era proporcionar hogares de alta calidad y coste reducido después de la Primera Guerra Mundial. Debido a la importancia cultural de los diseños, las colonias recibieron colectivamente un Sello de Patrimonio Europeo. Mientras estés en Brno, visita el antiguo ayuntamiento y sube a su torre de 63 metros para disfrutar de una vista espectacular sobre el centro histórico de la ciudad.
Praga, el corazón de la cultura bohemia, es un paraíso literario, que dispone de alrededor de doscientas librerías y veinte cafés literarios. Fue nombrada Ciudad de Literatura de la Unesco en 2004 y por una buena razón, desde el Festival de Escritores de Praga hasta el Prague Microfestival, la literatura se celebra intensamente. Su rico patrimonio arquitectónico puede observarse por toda la ciudad: de hecho, su centro histórico fue añadido a la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1992. Algunos ejemplos del diseño modernista pueden encontrarse en la colonias Werkbund, un sitio transnacional con Sello de Patrimonio Europeo que, al igual que sus contrapartes en Brno y Breslavia, quería resolver la falta de viviendas asequibles y de calidad después de la Primera Guerra Mundial. Cuando estés en la ciudad debes visitar el Castillo de Praga y caminar por el Puente de Carlos.
Justo al otro lado de la frontera checa se encuentra Breslavia, la ciudad de los cien puentes. Breslavia no es desconocida para el mundo literario. En 2016, fue nombrada Capital Europea de la Cultura y Capital Mundial del Libro de la Unesco y, en 2019, Ciudad de Literatura de la Unesco. Todos estos títulos dejan patente su dinámica tradición literaria. Como Brno y Praga, Breslavia es otra de las cinco ciudades que conforman las colonias Werkbund, sitio con Sello de Patrimonio Europeo, lo que hace de ella un lugar importante en el desarrollo de la arquitectura residencial modernista.
Mientras estés en Breslavia, visita una de las sesenta librerías de la ciudad o dirígete a la Casa de Literatura de Breslavia, que con frecuencia acoge actos literarios desde recitales de poesía hasta lanzamientos de libros. Si visitas la ciudad en los meses de verano, puedes asistir a uno de los festivales, como el Festival Internacional de Relatos Cortos.
Cracovia es la segunda ciudad más grande de Polonia. Su casco antiguo, del que forma parte el Castillo Real de Wawel, tiene el honor de haber sido declarado el primer sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco. El distrito de Kazimierz, que una vez contó con noventa sinagogas, es ahora un icono del patrimonio judío, que se celebra cada año con el Festival de la Cultura Judía. Cracovia fue segunda finalista en el Premio Ciudad Accesible 2012 gracias a sus esfuerzos por mejorar la accesibilidad en la ciudad, a pesar de la presencia de numerosos monumentos, edificios y calles de carácter histórico y con importancia cultural. En lo que respecta a la literatura, Cracovia acoge el proyecto Read PL!, una plataforma de libros electrónicos que promueve la lectura brindando acceso gratuito a versiones electrónicas de los libros más vendidos y de nuevos lanzamientos. En 2013, fue nombrada Ciudad de Literatura de la Unesco, lo que dio lugar a la creación de varias rutas literarias dedicadas a autores famosos, como Stanisław Lem y Joseph Conrad.
Al noroeste de Eslovaquia, junto a las fronteras checa y polaca, se encuentra Žilina, una ciudad cuya importancia literaria se entrelaza con su importancia histórica. En ella se encuentra el Žilinská Kniha (el libro de la ciudad de Žilina), un documento histórico que data de 1378 y contiene la muestra más antigua jamás conocida de la escritura eslovaca. Mayo y junio son los mejores meses para visitar Žilina, ya que es entonces cuando se celebra el Old Town Festival, el mayor evento cultural de Eslovaquia. El festival trae consigo una gran variedad de artesanía popular y numerosos estilos musicales desde el jazz y el swing hasta el pop y el rock.
Košice es la segunda ciudad más grande de Eslovaquia y fueCapital Europea de la Cultura en 2013. Su bien conservado centro histórico es el mayor del país y en él se encuentran muchos edificios protegidos, la mayoría de estilo renacentista y barroco. Los tres centros artísticos principales de la ciudad (el Kulturpark, el Kunsthalle y el Anfiteatro) ofrecen de todo, desde artes visuales hasta actuaciones de teatro. La tradición literaria de la ciudad está anclada en uno de sus famosos habitantes, el conocido escritor Sándor Márai, que ganó relevancia durante la etapa austrohúngara de la ciudad.
La ciudad universitaria de Hungría, Debrecen, también es un santuario para la naturaleza: se posa sobre la gran llanura septentrional y el Parque Nagyerdei es un remanso de paz con zonas boscosas, caminos ajardinados, obras de arte de exteriores y vías ciclistas. Su iglesia protestante, la más grande Hungría, es tanto una obra de arte arquitectónica como un símbolo del orgullo nacional. Debrecen ha sido el hogar de algunos de los escritores más influyentes del país, como Magda Szabó, la autora húngara más traducida, y el poeta nacional Sándor Petőfi.
Es posible que sea menos conocida que la capital húngara, Budapest, pero Veszprém es una joya oculta con una gran oferta cultural. Como Capital Europea de la Cultura en 2023, la ciudad irradia una rica energía cultural que se refleja en su objetivo de conseguir que la cultura sea sostenible, innovadora e inclusiva. Veszprém fue nombrada Ciudad de la Música de la Unesco en 2019, un galardón que se refleja en sus numerosos eventos musicales en directo de fama mundial, como el VeszprémFest y el Auer Violin Festival. Puedes coger un tren hasta el cercano Lago Balatón y en sus orillas encontrarás un museo conmemorativo dedicado a József Attila, uno de los poetas húngaros más famosos del siglo XX.