Pafos, Capital Europea de la Cultura de 2017, está situada en la costa oeste de Chipre y es una ciudad idílica con una historia visible. Las antiguas ruinas arquitectónicas del Parque Arqueológico de Pafos han sido reconocidas como sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco.
Cuando estés en Pafos, no te olvides de pasar por una taverna, un restaurante chipriota tradicional. En un ambiente con música chipriota tradicional, podrás probar una variedad de pequeños platos llamados meze que parece no tener fin. Estos platillos contienen exquisiteces, por ejemplo, pan chipriota a la parrilla servido con feta, halloumi y tzatziki. Termina la comida probando los famosos loukoumia, dulces típicos de Chipre que cuentan con una indicación geográfica protegida (IGP) de la UE, es decir, los auténticos loukoumia son propios de la cultura chipriota.
La capital maltesa de La Valeta es un abarrotado museo al aire libre, ya que en sus estrechas calles y jardines secretos pueden encontrarse 320 monumentos. Es sitio del Patrimonio Mundial de la Unesco, fue la Capital Europea de la Cultura de 2018 y es conocida por sus imponentes fortificaciones y por sus palacios barrocos.
La cocina maltesa es un crisol de la gastronomía de los distintos pueblos que han habitado las islas: hay importantes influencias italianas fusionadas con elementos culinarios españoles, franceses, provenzales y británicos, que le aportan un carácter ecléctico. Prueba el hobz biz-zejt (pan maltés con atún y pasta de tomate por encima) de un vendedor callejero o detente en un puesto de pasteles para probar los imqaret (dulces fritos rellenos de una deliciosa pasta de dátiles).
La capital más septentrional del mundo, Reikiavik, lo tiene todo: una escena cultural efervescente, una superabundancia de maravillas naturales y una cocina local fascinante. La cocina islandesa, que se centra en ingredientes locales y de temporada de alta calidad, se caracteriza por el uso de ingredientes frescos y la creación de platos únicos. En Reikiavik pueden degustarse langostinos, bacalao y eglefino fresquísimos, así como exquisiteces locales, como el plato nacional islandés, el hakarl o tiburón fermentado. Visitar uno de los numerosos manantiales geotérmicos es la manera perfecta de relajarte mientras estás en Islandia.
Cork merece su reputación como capital culinaria de Irlanda, que se ha ganado gracias a su combinación de productos locales de alta calidad y un superávit de chefs creativos y apasionados. El Mercado Inglés, un icónico mercado de alimentos irlandés con más de dos siglos de historia, es uno de los principales lugares para degustar los manjares más delicados de Cork. En el mercado, alojado en un edificio victoriano que ha sido galardonado, hay de todo, desde puestos de alimentos frescos hasta los mejores restaurante de Cork. Cuando visites la ciudad, prueba el auténtico queso cheddar irlandés o degusta un poco de ternera especiada, un plato tradicional que se come en Navidad o Año Nuevo.
¿Ya has saciado el hambre? Da un paseo por el tranquilo Parque Fitzgerald y visita Nano Nagle Place, ganador del premio al mejor museo del Consejo de Europa en 2022.